Kim llamó para comunicarme la nueva incorporación en la empresa. Sí, me habían seleccionado para formar un grupo de siete mendrugos destinados a molestar a una población de gente “no-infectada-de-nuestra-mierda-de-sociedad”.
Aunque la idea no era perfecta, el viaje me reportaría beneficios suficientes para seguir viviendo del cuento, así que no le puse mas ‘peros’ y me lance a la aventura.
Kim me dijo que al día siguiente deberíamos partir en avión con destino a una población remota. También me comentó el nombre de mis nuevos compañeros y me envió un mail con todo tipo de detalles.
El grupo se formaba por siete perfiles diferentes.
Paola
28 años
Licenciada en Psicología
Gran sorpresa, Paola me había escondido muy bien que también se embarcaba en el grupo, una ayuda para nuestras mentes y una manera de comprender a nuestros futuros conejillos de indias. Una herramienta totalmente necesaria en un estudio sociológico.
Lain Topista
38 años
Licenciada de traducción
Famosa traductora, en su curriculum se encontraba experiencias profesionales con grandes ponentes. Sabedora de la mayoría de idiomas, Lain, nos resultaría muy útil para poder hablar con los habitantes de aquella región.
Jen Barek
32 años
Representante de la compañía Barek and Krusse
El de la pasta, el hijo del que pone la guita, no sirve para un pimiento, pero el padre necesitaba colocarlo en algún lugar. Lo increíble del asunto es que don patán era el actual novio de Paola, Jen. Claro, de algún lugar había salido el bicho.
Yeruska Amore
25 años
Top Model
La famosa, la noticia, la manera de que aquel viaje y experimento tuviesen repercusión publica en la prensa escrita. La modelo había sido escogida como la mujer más guapa del año y gracias a su presencia las empresas de Jen y Kim serian bombardeadas con grandes dosis de publicidad gratuita.
Carla
25 años
Recién diplomada en periodismo
Redactora del prestigioso diario Society, se encargaría de documentar los resultados de nuestro trabajo. Con su temprana edad, Carla se había ganado el respeto de su empresa con grandes reportajes sobre nuevas culturas. Alguien sin miedo de experimentar nuevos retos, alguien que escribiese sin ningún pudor los nuevos descubrimientos de nuestra misión.
Kim
58 años
Director de la compañía Student Social
Kim, además de ser don chupa tintas curriculum vitae era el jefe de expedición, y responsable del proyecto. Su deber seria coordinar nuestras funciones y asegurarse del triunfo de la aventura.
Solo quedaba uno, el pringado, o sea yo.
El contacto de la sociedad moderna con las personas vírgenes de maldad.
Aquella noche Fabián me llamó, quería saber como iba mi particular cambio de aires. Le explique el nuevo reto que el destino me había asignado, y él, con gran alegría, me felicitó.
- ¿Y quien te acompañara? – dijo Fabián con gran interés.
- Cerdos negros.
Los cerdos negros eran personas con grandes cualidades, pero totalmente desconocidos para nosotros. Un cerdo negro no necesitaba ser alguien bueno o malo, solamente alguien de quien se pudiese aprender mucho.
Mientras hablábamos tranquilamente, una nueva noticia frustro la llamada.
-El otro día Mar pasó por el bar. Te estaba buscando. – me dijo Fabián.
- Pero si ella ya sabía que tardaría en volver.
- Sí, pero no tanto.
- Bueno, ¿y que quería esta vez? – le dije en tono irónico.
- Por lo visto a vuelto a caer en una nueva depresión. Le ha dejado su pareja, las cosas le están saliendo realmente mal.
- ¿Y que debo hacer yo? Ya no pinto nada en su vida.
- Me pidió que te rogase para que volvieses. Dice que te necesita.
Tenia muy claro que Mar era ya un simple recuerdo de mi pasado, no quería volver a vivir las mismas situaciones. Le dije a Fabián que no podía ser, que el viaje con la empresa de Paola duraría tres meses y que al volver intentaría regresar a mi casa, y luego, dependiendo de la actitud de Mar, la volvería a ver.
Fabián asintió, siempre recordándome lo mal que Mar se había comportado siempre conmigo.
Llegó el día siguiente y Kim nos pasaba a buscar temprano a Paola y a mí con una furgoneta que nos llevaría al aeropuerto. Nos despedimos de Bel y Paola me recriminó mi particular estilo.
- ¿Cómo puedes ir así vestido? Hoy vas a conocer a tus nuevos compañeros. No vas bien peinado, llevas ropa poco elegante y tus ojos desvelan la hora a la que te fuiste a dormir ayer.
Estas cosas eran las que me sacaban de quicio.
- Paola, no me vengas con tonterías, ¿pero que te crees? No tengo ninguna necesidad de causar buena impresión a aquella gente, además, ¿quien te ha hecho a ti dueña y señora de la moda actual?
- Yo solamente te digo que vas despeinado. – Me dijo con aires de superioridad.
- ¿Y que? Yo creo que tú también vas despeinada. Lo primero que debes hacer es mirarte tú y luego podrás criticar a los demás
La verdad es que la larga cabellera de Paola estaba impecable, un color rojo intenso brillaba sobre su cabeza, cada ondulación de su pelo parecía estar en su lugar adecuado, pero yo no podía darle la razón. Seguí mi ataque.
- De aquí un año la moda será llevarlo como yo lo llevo, y luego, serán los demás quienes irán despeinados. ¿Que no lo ves? ¡Innovo!
- Dejémoslo – me dijo ya desesperada – vaya temporada que me espera contigo.
No tardó mucho en llegar Kim, y todos nos dirigimos a buscar aquel avión que nos llevaría a un lugar lejano. Por el camino estudiaría a mis nuevos compañeros, aquellos cerdos negros, aquellas personas que habían sido seleccionadas por algún motivo.
Los próximos días se presentaban bastante interesantes.